Contenido Testimonios ![]() Preguntas frecuentes ![]() Multimedia ![]() Actividades vocaci... ![]() Camino vocacional ![]() Libros y Artí... ![]() Reflexiones ![]() Enlaces Oraciones ![]() Guía de Adora... Contáctanos
Boletín por E-Mail |
| ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
Para una real experiencia de Cristo: el Evangelio y la Eucaristía. Esa «experiencia humana» del Verbo, con todo lo que comporta de dolor, sufrimiento y abajamiento Él quiso hacerla por amor y con amor. No hay ningún momento en la vida de Cristo en que Él haya realizado algún acto fuera del amor al Padre y del amor a los hombres. ¡Qué gran misterio, el de este amor humano-divino de Jesucristo! ¡Qué sublime y generoso! ¡Cuánta materia de meditación nos ofrece la contemplación de este sencillo versículo del prólogo de san Juan: «Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros»! (Jn 1, 14). ¡Qué distancia entre el Verbo y la carne humana, entre el estado de bienaventuranza eterna de la persona divina y la frágil condición del hombre después de su pecado! Esa distancia la salvó Dios con su amor: «Dios amó tanto al mundo que le entregó a su Hijo único para que el que cree en Él no perezca sino que tenga la vida eterna» (Jn 3, 16). La meditación del Evangelio, bajo la guía del Magisterio de la Iglesia y con la continua asistencia del Espíritu Santo, nos ayuda a comprender el misterio de Cristo. El contacto en la fe con el Evangelio es capaz de transformar toda una vida. Una escucha atenta de la Palabra de Dios es indispensable para no tener un corazón seco y árido, falto de amor. Nuestro corazón puede volver a arder de amor a Dios cuando Cristo, Maestro interior de nuestras almas, nos explique, como a los discípulos de Emaús, el sentido de las Escrituras que se refieren a Él (cf. Lc 24, 32). El mundo necesita hombres y mujeres cuyo corazón arda, como el de los discípulos de Emaús, al escuchar la palabra de Cristo. Sólo si nuestro corazón es ardiente y apasionado tendremos el valor, la fuerza y el coraje para querer hacer algo por Él, para querer salir al mundo a hacer partícipes a los demás hombres de ese Evangelio que antes nosotros hemos saboreado en nuestro interior. La Eucaristía es, junto con el Evangelio, otro de los grandes medios que tenemos a nuestra disposición para realizar una honda experiencia de Cristo. El año jubilar es un momento propicio de la gracia para acercarse a tratarlo con mayor intimidad en la Eucaristía. Es delante del sagrario donde la amistad con Cristo se robustece, pues ahí es posible abrirle todo nuestro mundo interior, nuestros deseos, aspiraciones, angustias, preocupaciones, inquietudes, planes apostólicos, etc. para que su luz invada nuestra existencia y su gracia nos dé la fuerza para realizar siempre y por encima de todo la voluntad del Padre. ¡Cómo va modelando el alma del cristiano y del apóstol el trato frecuente con Cristo en la Eucaristía! Ante Él el alma se llena de gracias, la fe se robustece, la esperanza se hace más gozosa y segura, el amor se dilata. |
La Santidad no es un lujo de pocos, sino destino de todo bautizado <Aciprensa, Agosto 20> Seis nuevos beatos entre septiembre y octubre <Zenit, Agosto 19> Aumentan las sectas satánicas en Italia <Zenit, Agosto 19> | ||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Un apostolado de los Legionarios de Cristo y del Movimiento Regnum Christi al servicio de la Iglesia. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||
| Sitio oficial de los Legionarios de Cristo El sitio oficial del Movimiento Regnum Christi Contáctanos Copyright 1999-2008, Legion of Christ. | |||||||||||||||||||||||||||||||||||||||||