Querida Alicia:
Afortunadamente no es tan difícil mantener una relación con Dios centrada porque es un regalo que Él mismo nos quiere dar.
Pondría lo que puedes hacer de la siguiente manera: elige lo que vas a hacer, y hazlo con amor.
Primero elige. Si nuestra vida parece caótica a veces es por la cantidad de cosas que debemos hacer o la manera en que las hacemos. La vida parece arrastrarnos en lugar de ser algo que vivimos y controlamos . Claro, hay mucho que no podemos controlar, pero también mucho que sí. Escoge tus prioridades.
Si quieres que Dios sea tu centro, una de tus prioridades será buscar tiempo a solas con Él además del día domingo en misa, tiempo para rezar cuando despiertes, tiempo para rezar una decena del rosario o más, tiempo para leer cosas útiles. Cosas divertidas y recreativas también deben ser parte de nuestras vidas, pero no al grado de dejar de lado las cosas importantes: nuestros deberes como estudiantes, en la casa, lo que nuestra conciencia dictamina.
Segundo: hacerlo todo con amor. Hay quienes creen que sólo existe una manera de hablar con Dios: rezando pero no es así. También puedes hacerlo con tus talentos, haciéndolos crecer. Puedes decirle que lo amas ayudándole a tu vecino, siendo una buena influencia, sirviendo a Él en otros, gozando las cosas que nos dio y agradecerlo; aceptando el dolor y el sufrimiento cuando viene. Sencillamente a lo largo del día, dile que todo lo que haces es para Él, pues para Él solo quieres lo mejor. |