Muy querida Macarena,
Felicidades por los pasos que has ido dando después de esas misiones en Brasil. Sigue acerándote a Cristo en la Eucaristía, pues de ahí podrás siempre sacar la fuerza para poder hacer presente su amor misericordioso con todos los hombres, especialmente los más necesitados.
En relación a tu pregunta, creo que lo más importante está hecho: la decisión de consagrarte a Dios y a servir a los hombres y mujeres más necesitados y poniéndote a su disposición con todo tu tiempo y todos tus talentos.
Esa "cosquilla" de la que hablas parece ser una insinuación de Dios que quiere que, efectivamente, estés a su total disposición. Es verdad que las necesidades en Hispanoamérica y en África son ingentes, y que también España hoy necesita de muchas vocaciones.
Por ello, yo te desaconsejaría viajar a uno de estos países para empezar a buscar un grupo o congregación. Más bien te invitaría a ponerte en contacto con ellos y concretar la posibilidad de hacer una experiencia. Sé de muchas órdenes y congregaciones originarias de América y de África que ahora están enviando misioneras a Europa... así que podría ser interesante que las busques en España y te las conozcas.
Así, aún con el gran deseo de ser misionera, te pones en las manos de Dios en totalidad. Puedes ofrecerte para ir a las misiones en África o América, según sea el caso, pero pones en las manos de Dios el cómo y el cuándo.
Si los grupos que te interesan no se encuentran en España, puedes ponerte en contacto con ellos por teléfono, o por correo electrónico... Ellos también querrán conocerte para ayudarte a discernir si es precisamente con ellos en donde Dios ha planeado que encuentres tu lugar en la Iglesia.
Sigue en tu búsqueda muy cerca de la Virgen y cerca de la Eucaristía. Ahí tendrás la luz necesaria y la fortaleza para hacer presente la caridad y la fidelidad de Dios con tu entrega. Te envío mi bendición sacerdotal, |