Muy querida Ana Paula,
Me da mucho gusto poder servirte de nuevo y me alegro que hayas asimilado esto de que discernir no es suficiente, sino que una vez que descubres la voluntad de Dios, hay que actuar, cueste lo que cueste, pues Él se merece todo y, además, sólo quiere hacerte plenamente feliz.
En el camino del discernimiento, hay que cultivar también la libertad del espíritu y el siencio interior. Libertad sobre todo de los apegos, de todo aquello que podría obstaculizar mi respuesta generosa a Dios (como puede ser la familia, una amistad, un trabajo)... Esto no quiere decir que abandonemos ala familia, o dejemos de trabajar, ¡nada más lejando del espíritu evangélico!, sino que vivamos con la mirada puesta en Dios, conscientes de que, aunque todo lo demás es muy bueno, Él es el único necesario.
Y silencio interior, para poder escuchar la voz de Dios en la oración, en el trato íntimo con Él, en lo más profundo de tu conciencia. Dios habla mucho, pero habla suavemente y muchas veces nosotros tenemos nuestro iPod espiritual (y también el material) a todo volumen y no percibimos a Dios.
En este sentido, aunque puede ser doloroso, sí puede ser conveniente que tú y tu novio hablen sobre estas inquietudes que tú tienes y que le propongas darse un tiempo para qúe tú puedas discernir sin "interferencias". Es obvio que tú no quisieras hacerlo sufrir, pero al mismo tiempo que quieres hacer la voluntad de Dios. Este sano y respetuoso distanciamiento puede ayudarlo a él a madurar la posibilidad de que Dios te quiera toda para sí mismo y que tengas que renunicar a su amor por un Amor más grande y también a ti a dar el paso, aunque tu corazón naturalmente sufra.
No es absolutamente indispensable terminar el noviazgo para discernir, pero mi experiencia me ha enseñado que quienes no dan este paso de generosidad difícilmente dan el paso a la entrega total aún y cuando puedan verlo por claridad. Si en el discernimiento descubres que Dios te quiere por el camino del matrimonio, podrás volver a tener esta relación con Jaime y prepararte con un noviazgo auténticamente cristiano al matrimonio.
Espero que esto te dé paz. Pídele a María que te acompañe y que ayude a tu novio a entender tus razones para pedirle este momento de espera, si es lo que tú quieres hacer, claro está. Yo sólo te recomiendo lo que creo que puede ser mejor para ambos.
Por favor, pide mucho por las vocaciones, |