Muy querido Hernando,
No cabe duda que Dios regala a su pueblo sacerdotes muy capaces, como estos que tú conoces de tu parroquia. Es una gran bendición el que conozcan no sólo varias lenguas, sino que también conozcan nuestra fe y nos ayuden a vivirla mejor en nuestro obrar cotidiano.
Pero para responder a tu pregunta, la Iglesia no establece ni la cantidad ni el tipo de lenguas que un hombre debe saber para ser sacerdote. Ciertamente debe dominar su lengua materna, porque el sacerdote es el hombre de la Palabra, y su ministerio quedaría muy disminuido si su conocimiento y uso de su propio idioma fuera pobre o deslucido y no le ayudara a llegar a la gente.
Sin embargo, es muy conveniente -y la Iglesia lo pide con insistencia a sus sacerdotes y misoneros- que quien va a servir a una comunidad con una lengua particular, procure aprender e incluso dominar esa lengua. Conozco sacerdotes que han aprendido náhuatl, maya y otras lenguas indígenas para poder comunicarse con su gente en su propio idioma y que vean a la Iglesia como parte de ellos y no como algo extraño.
Si ves la historia de las lenguas indígenas, las primeras gramáticas y libros para aprendela fueron escritos por misioneros, para poder luego evangelizar.
Ciertamente el latín es una lengua que puede ser muy útil para los estudios de filosofía y teología y, muy probablemente, te den clases en el seminario para que puedas acceder a los tesoros de doctrina de la Iglesia en su lengua original.
Si tú ya sabes otra lengua además del español, o tienes especial facilidad y te gusta hacerlo, no tenga reparo en aprender más idiomas, pues así podrás ayudar a más almas.
También puede ser que si tus superiores o tu obispo te envían a estudiar a otro país, tengas la oportunidad de aprender la lengua de ese lugar. Aprovecha todas las oportunidades para abrir tus horizontes y ser un hombre verdaderamente católico, es decir, universal.
Te encomiendo mucho y te pido una oración, |