Querido Silvestre,
No creo que haya una estadística en la relación entre haber tenido novia antes de ser sacerdote y subsiguientes abandonos del ministerio. Sin embargo, si hubiera una relación, sería del todo casual. No hay conexión esencial entre ambos. La correlación está más bien entre el abandono de la vocación y la falta de oración, la falta de vigilancia.
Cuando hablamos de noviazgo y vocación, hay dos situaciones muy diversas que hay que tener en cuenta. Una, cuando el joven no tiene una idea clara de que tiene vocación y ésta se presenta sólo como una posibilidad muy remota, no explícita. Después, teniendo ya una novia, el llamado se hace claro, y él renuncia al noviazgo para seguir su vocación. Éste es uno de los caminos por donde Dios puede llevar a un alma.
La otra situación se parece más a la tuya. Un joven sospecha que tiene vocación y se pregunta si antes debería tener una novia. Por novia no quiero decir tener amigas con las que disfrutas estar, sino elegir una de entre ellas e interesarte por ella de manera especial, y en salir con ella. Quizás encuentres otras preguntas que describan esta situación... Pero hay algo que creo que no he respondido en otras preguntas: hay un buen número de jóvenes que experimentaron señales de tener vocación, o que incluso estaban seguros de tenerla, y empezaron un noviazgo "para estar seguros" o "para tener más experiencia" y que después se encontraron con el dilema: ¿no será que esta chica estupenda una señal de Dios de que quiere que me case y no que sea sacerdote?
La naturaleza humana es la que es y la experiencia me ha enseñado que hay una relación directa entre una persona que sabe que puede tener vocación y empieza una relación de noviazgo y que luego nunca resuelve el tema vocacional o le da la espalda a Dios.
Te encomiendo. |