Estimado Jerónimo,
Gracias por tu valentía para hacer la pregunta y considerar con seriedad esta "ocurrencia" de tu hijo.
Tengo que darte la razón de que tu hijo es muy pequeño para saber a ciencia cierta si será sacerdote o no. Pero precisamente para eso sirve el seminario menor: para que un chaval que tiene la inquietud o cree que Dios le llama pueda discernir si efectivamente Cristo se ha fijado en él para servirle como sacerdote o es todo una ocurrencia.
Pero Dios puede llamar cuando él quiera. Curiosamente hace unos días encontré en un periódico, Alfa y Omega, parte de una entrevista al Card. Rouco, Arzobispo de Madrid, en el que aborda precisamente este tema. Te lo comparto por si te es útil:
«Sí, como suena: los niños pueden tener clara su vocación sacerdotal desde una edad muy temprana. El cardenal arzobispo de Madrid, don Antonio María Rouco Varela, afirma en el libro Doce entrevistas a obispos
españoles (ed. La Esfera de los Libros) que él mismo ingresó en el seminario con diez años, «y puedo afirmar que la parroquia, en esos años de primera infancia, junto a mi familia, fue decisiva en mi vocación. No me escondo. Yo quería ser sacerdote por encima de todo.
Esas vocaciones tempranas son muy valiosas, no son fruto de la fantasía infantil». Además, el cardenal afirma que «esa semilla de la vocación hay que tenerla en cuenta y debe ser vivida a fondo, porque puede ser tan madura como la de cualquier chico a otra edad». Y para los incrédulos, el purpurado aporta un dato: «Con el vendaval posconciliar, el número de bajas fue mucho menor entre los sacerdotes que tuvieron una experiencia
vocacional desde niños, que en aquellos que se suponía que por edad y psicología habían dado un Sí consciente y mucho más maduro»
Como ves, querido Jerónimo, puede ser que Dios efectivamente sí esté llamando a tu hijo. Puede ser que no. Hay que ayudar a tu hijo a discernir. Pero en caso de que sí lo llame, supongo que como buen padre, querrás darle todas las ventajas que pueda tener para realizarse, aunque naturalmente tu corazón de padre sufra por la separación.
Acércate más a la Santísima Virgen para que Ella te muestre el camino que debes seguir. Y si la "ocurrencia" de tu chaval no ha muerto, quizás sea que a Dios se la ha ocurrido fijarse en tu casa para distinguirte con el don de una vocación sacerdotal. ¡Felicidades!
Te envío mi bendición a ti y a tu familia, |